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Máquinas de Coser Dori

El origen de las máquinas de coser
18 de Septiembre de 2019

Hoy en día podemos encontrar máquinas de coser en Guadalajara en casi cualquier hogar. Sin embargo, no siempre fue así.

Actualmente, su versatilidad, cada vez más amplia gama de tamaños y las prestaciones a la hora de coser nuestra propia ropa hacen de las máquinas de coser en Guadalajara un utensilio fundamental en cualquier casa.

Aunque pueda parecer un aparato que siempre ha estado con nosotros, no fue hasta el siglo XVIII cuando se inventó la primera máquina de coser propiamente dicha. Durante siglos, la tarea de coser ropa, sábanas, ajuares o velas había sido una tarea manual y muy laboriosa. Si bien había excelentes cosedoras, lo duro del trabajo hacía que los trabajos de calidad fueran extraordinariamente costosos.

En 1755, el alemán Charles Wisenthal patentó la primera máquina de coser; un simple instrumento mecánico con una aguja de dos puntas y un ojal en el extremo. Un pequeño avance que marcó la evolución de estas máquinas.

Durante los siguientes cien años, las máquinas existentes se fueron mejorando progresivamente, hasta que en 1846 el estadounidense Elias Howe patentó el primer diseño funcional para incluir todas las características que hoy son comunes. Poco después, Isaac Singer mejoraría el diseño de la máquina de Howe (cambiando la rotación circular de la puntada por un movimiento vertical), pasando de 40 puntadas por minuto de una costurera a más de 900 e introduciendo el pedal.

Singer patentaría su máquina en 1851 y, a partir de entonces y gracias a la producción en cadena, el uso de las máquinas de coser provocó una revolución en la industria textil y de la moda y el acceso de cualquier familia a un instrumento imprescindible.

En Máquinas de Coser Dori llevamos más de treinta años vendiendo y reparando máquinas de coser siempre con nuestro mejor servicio y fiabilidad.

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